
El sport chic lleva un par de campañas pegando fuerte, convirtiendo a las zapatillas de deporte en una de las prendas estrella de esta temporada de primavera-verano. En las tiendas y revistas de moda es habitual ver calzado deportivo combinado con prendas con las que, a priori, no debería encajar, como blusas lenceras, faldas plisadas o vestidos de gasa. Una tendencia cómoda, aunque difícil de llevar, que ha conquistado a diseñadores y bloggers de moda pero... ¿llegará a la calle?
Todo empezó con las sneakers de Isabel Marant, unas zapatillas “arregladas pero informales” con cuña interior que no tardaron en convertirse en las reinas del streetstyle. Después de ellas llegó la revolución: Ellen DeGeneres presentó la Gala de los Óscar con smoking y bambas, Cara Delevingne desfiló con traje de novia y runners de Chanel (las mismas que se atrevió a lucir Carolina de Mónaco en el Baile de la Rosa) y los chicos más modernos combinan el traje con coloridas zapatillas New Balance.
Si bien es cierto que las zapatillas deportivas nunca han dejado de llevarse, esta primavera se reinventan y se convierten en un básico para cualquier tipo de outfit. Las hay para todos los gustos: tenis clásicas y con estampados étnicos o animales, en colores pastel y blancas, con suela extra gruesa o fina, con tachuelas o lentejuelas, etc.
¿Qué pensáis? ¿Son los deportivos los nuevos stilettos?
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